Lo preguntamos en la encuesta del mes: ¿qué os parece la nueva campaña de Pepsi? O más bien, deberíamos preguntar ¿qué os parece la nueva campaña de Pesi, como dice Fernando Torres?
A parte del spot con el jugador del Liverpool como protagonista, Pepsico ha trabajado una campaña viral en torno al Comando Pesi y su Real Pesipedia Española. Desde La Despensa, su director creativo afirma que “con esta campaña queremos hacer hincapié en que, lo digas como lo digas, con Pepsi se ahorra”. Miguel Olivares apunta además que la campaña tiene un objetivo doble: dar a conocer la nueva identidad visual de la marca y comunicar su estrategia de bajos precios en el mercado.
Os dejamos también el making of que, eso sí, va muy bien de visitas en YouTube.
Y nosotros nos preguntamos varias cosas:
01. ¿Desde cuándo el consumidor se guía por el precio en la categoría de los refrescos de cola?
02. ¿Aporta esta campaña algo a la identidad de marca de Pepsi, que la diferencie de Coca·Cola y le ayude a ganar cuota de mercado en nuestro país?
03. ¿Se debe tocar (más bien destrozar, como hace Fernando Torres con el logo de Pepsi) la marca, tanto a nivel verbal como visual?
Si un refresco de cola valiera 200 €, saber que Pepsi es más barato que Coca·Cola sería un alivio para un cierto grupo de consumidores, y más hoy en día. ¿Pero de verdad la gente se va a cambiar a Pepsi porque valga unos céntimos menos que Coca·Cola?
Sobre el Comando Pesi, poco que decir… si éste es el reflejo de los valores de los jóvenes en España, vamos bien… una cosa es querer identificar una marca con el público joven. Otra es “ir de joven“. No es lo mismo…
¿Os parece bien que la propia marca destroce su propio logo y nombre de marca? ¿O eso tiene justificación bajo el argumento de que las marcas son de sus consumidores? ¿La mejor forma de presentar ante su audiencia el nuevo logotipo es destrozándolo? ¿Cómo lo veis?
En Emote hemos creado la Identidad corporativa de ConeQtia: el nuevo nombre de marca y logotipo de la ya antigua APP (Asociación de Prensa Profesional). Ha sido, sin duda, un proyecto muy interesante a varios niveles de trabajo, desde la fase conceptual hasta la fase de implementación, del cual se pueden extraer muchos learnings branderos.
Y es que, a veces, las empresas notan que tienen que cambiar pero no se atreven a hacerlo. A veces, las empresas notan que su nombre no se ajusta al mercado donde operan, pero no se acaban de decidir a modificarlo. A veces, las empresas sienten que su identidad visual no es coherente con lo que son y dicen ser… En todos los casos anteriores, existe un concepto común: la sana y humana resistencia al cambio. Porque todo cambio implica riesgos, pero esa es sólo una cara de la moneda; la otra es que todo cambio ofrece oportunidades que debemos aprovechar.
El martes pasado Telefónica presentaba su nueva marca única Movistar, que unificará a partir de ahora todos los productos comerciales de la operadora. Telefónica, como nombre de marca tal y como lo conocemos a día de hoy, quedará únicamente como enseña institucional. La transición hacia la nueva marca se prevé que sea progresiva y con diferentes ritmos de implementación, según cada país donde opera la multinacional española. Entre primavera y otoño de 2010 se llevará a cabo el lanzamiento de la nueva marca a nivel internacional, exceptuando a Brasil, donde llegará en 2011. Podéis consultar todos los detalles del cambio aquí.
A nivel de identidad visual, el rediseño del logotipo de MoviStar es un mero restyle, muy parecido al actual. A nivel de Estrategia de Branding, el cambio es un breakthrough en la arquitectura de marcas de la compañía. Y es que después de ochenta años, Telefónica no se llamará Telefónica, de cara al consumidor. En palabras de Belén Amatriaín, directora de Marketing Global, y de Luis Abril, secretario general técnico de presidencia de Telefónica, detrás del nuevo logo hay todo un cambio de filosofía de marca.
Y vosotros, ¿qué opináis del tema? ¿Os parece adecuada esta decisión? ¿Cómo creéis que afectará a las audiencias de la marca? ¿Veis algún problema en el cambio de definición de marca de Movistar de especialista hacia generalista? ¿Creéis que se podría considerar una extensión de línea de la actual marca de móviles, derivando en una posible pérdida de enfoque de marca?
El 26 de enero tuvimos la oportunidad de ver en acción, de nuevo, al Presidente del Gobierno. José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante la atenta mirada de cien ciudadanos, componiendo un ficticio hemiciclo donde Zapatero actuaba de ZP, Lorenzo Milá de José Bono y los cien inquisidores emulaban a Sus Señorías. Analogías aparte, el conocido programa de TVE “Tengo una pregunta para usted” registró un sonado 30,5 % de share, con una media de 6.432.000 espectadores, y un minuto de oro de más de siete millones de televidentes. Fue el programa más visto del día.
“Y el más visto del mes, ¡seguro!”, pensaréis. En términos absolutos (es decir, en audiencia media) sí lo fue. Pero los ingresos publicitarios no se miden según el número de espectadores que, en media, ven un determinado programa. Los GRPs se fijan en función de la cuota de pantalla, y en este punto no ha sido el programa más visto de enero. Efectivamente, la final de Gran Hermano le supera con un 31,5 % de share. O lo que es lo mismo, Mercedes Milá y sus chicos son más rentables para Telecinco que Zapatero para TVE. De todos modos, a ZP siempre le quedará el consuelo de haber sido más visto que el último capítulo de “Sin tetas no hay paraíso”, superando en fans al mismísimo Miguel Ángel Silvestre. Valga esta comparativa de audiencias para ilustrar que, además de Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero es en sí mismo una marca influyente y rentable. Como lo es Gran Hermano y unas cuantas series de televisión.
Pero la pregunta que todo brandero debería hacerse es si, además de vencer en audiencia, convenció a su audiencia.
Barack Obama será el próximo presidente de los Estados Unidos de América. Muchos lo daban por hecho, a tenor de lo que decían las encuestas previas a las votaciones, pero no ha sido tan fácil.
Primero, porque el sistema electoral en EE.UU. es un tanto complejo, y unos pocos votos de más pueden decantar un gran número de delegados para uno u otro partido, en cada Estado.
Segundo, porque la sociedad estadounidense es más conservadora de lo que parece. De hecho, los resultados muestran que las encuestas habían doblado la ventaja real que Obama ha obtenido sobre McCain.
Y tercero, porque el país norteamericano está claramente fragmentado en cuanto a opinión de voto por área geográfica: las costas son demócratas, el centro de la República es republicano.
Los europeos que viajamos a EE.UU. no solemos ir mucho por los ranchos de Tejas; aterrizamos en el JKF de Nueva York, visitamos Los Ángeles o disfrutamos de las calles de San Francisco. Así que cuidado con las percepciones, en que en Branding lo son todo.